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GRAN BRETAÑA: Los británicos se retiran de Irak dejando un legado de crímenes y torturas en los 8 años de ocupación

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PI25/05/11 Aunque las tropas británicas pusieron fin a su presencia devastadora en Irak después de ocho años de ocupación, muchos iraquíes todavía están tratando de revivir sus derechos pisoteados.

Gran Bretaña concluyó este domingo su misión de entrenamiento naval en Irak, después de más de ocho años en el que aportó el mayor contingente de tropas a la segunda la invasión liderada por Estados Unidos que derrocó a Saddam Hussein.

Durante el período, muchas acusaciones fueron lanzadas contra las tropas británicas, pero la mayoría de ellas permanecieron sin respuesta.

Las fuerzas británicas están acusadas ​​de corrupción financiera, entre ellos por el robo de millones de barriles de petróleo crudo a través del puerto de Basora a destinos no declarados.

También son famosos por sus prisiones terribles y los servicios de inteligencia que se encargaron de la eliminación de los opositores a la ocupación militar de Irak.

Hamed Khalaf, un residente de Basora, de 42 años de edad, es una de las víctimas de actos tortuosos por parte de los soldados británicos. En una entrevista con la agencia Fars en Basora, expresó que todavía puede recordar el trato inhumano de los soldados británicos.

"Fui torturado por los soldados británicos sin tener un juicio y mientras yo era inocente, una especie de tortura que nunca he visto, incluso durante el régimen dictatorial de Saddam", afirmó.

Dio a conocer asimismo que había presenciado y experimentado muchos tipos de tortura y técnicas de interrogatorio duras cuando se lo mantuvo en Abu Naji la prisión de Basora, al sudeste de Irak.
En cuanto a las tácticas y técnicas de tortura usadas por los soldados británicos contra los internos, Khalaf dijo que forzaban a los prisioneros a quitarse la ropa, no se les permitía dormir, los presos eran amenazados, se utilizaban descargas eléctricas, les disparaban en la cabeza, el pecho y la cara y les rompían la mandíbula y los dientes.

Pero la peor acusación dirigida contra la fuerzas británicas se refiere al uso de uranio empobrecido. Las bombas de uranio empobrecido y municiones utilizadas por el ejército británico contra el pueblo iraquí en la invasión del país en 2003 han causado creciente malformaciones congénitas y retraso mental, no sólo para el presente, sino para las próximas tres generaciones en Irak.

Las pruebas existentes y las evidencias en Irak demuestran que Gran Bretaña ha utilizado uranio empobrecido contra el pueblo iraquí.

El uso de las armas de destrucción masiva (ADM) en Irak ha llevado a un aumento de pacientes con cáncer y el nacimiento de bebés deformes.

Las secuelas impactante de esta acción inhumana de los EE.UU. y Gran Bretaña se verá en tres generaciones futuras en Irak y dañaran a la población musulmana por muchos años debido a la longevidad del uranio empobrecido.

Recientes informes médicos indican que el cáncer se está extendiendo como un reguero de pólvora en Irak. Miles de bebés nacen con deformidades. Los médicos dicen que están luchando para hacer frente a la aparición de cáncer y defectos congénitos, especialmente en las ciudades sometidas a intensos bombardeos estadounidenses y británicos.
El Dr. Ahmad Hardan, quien se desempeñó como asesor científico especial de la Organización Mundial de la Salud, las Naciones Unidas y el Ministerio de Salud iraquí, afirma que existen pruebas científicas que vinculan el uranio empobrecido con la expansión del cáncer y los defectos congénitos.

También los médicos iraquíes dijeron que los casos de cáncer aumentaron tanto después de la guerra de 1991 como de la invasión de 2003.

Abdulhaq Al-Ani, autor de "El uranio en Irak", recientemente ha reiterado que el período de incubación de uranio empobrecido es de cinco a seis años, lo cual es consistente con el aumento en las tasas de cáncer en 1996-1997 y 2008-2009.

No todo el mundo está dispuesto a establecer una correlación directa entre los bombardeos de los aliados sobre estas áreas y los tumores, y el Pentágono se ha mostrado escéptico de cualquier intento de vincular ambas situaciones. Pero los médicos iraquíes y algunos estudiosos occidentales dicen que las enormes cantidades de uranio empobrecido utilizado por los EE.UU. y las bombas británicas, y el fuerte incremento de las tasas de cáncer no son ajenas.

En Faluya, que fue intensamente bombardeada por los EE.UU. en 2004, hasta un 25% de los recién nacidos presentan anomalías graves, como anomalías congénitas, tumores cerebrales y defectos del tubo neural en la médula espinal.

La tasa de cáncer en la provincia de Babil, ubicada al sur de Bagdad, ha aumentado de 500 casos diagnosticados en 2004 a 9.082 en 2009.

El agua, el suelo y el aire en grandes áreas de Irak, incluyendo Bagdad, están contaminados con uranio empobrecido que tiene una vida media radiactiva de 4,5 millones de años.
Los británicos se enfrentan a miles de procesos judiciales a causa de sus actos de barbarie en Irak, pero se retiraron sin ni siquiera dar una respuesta a estas acusaciones y sin asumir la responsabilidad de lo que han hecho en este país.


Fuente: FARS / PI


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