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ARABIA SAUDITA: Continúa la violación de los derechos humanos ante el silencio de EE.UU. y Unión Europea

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PI20/04/11 Human Rights Watch (HRW) ha publicado un comunicado de alerta ante la represión de manifestantes pacíficos en Arabia Saudita, en el que pide a las autoridades liberar inmediatamente a los críticos arrestados y detenidoS sin cargos en las últimas semanas en Qatif, más de 100 personas, y unas 45 en el distrito de Al-Ahsa, ambos de población chií en el este del reino. Un número menor de personas han sido detenidas en Riad y Qasim.

Las detenciones violan los derechos de expresión y de reunión pacíficas, señala Human Rights Watch: "Mientras que el rey Abdullah anuncia concesiones económicas a los ciudadanos, su policía detiene a los que quieren cambios más significativos", ha declarado Christoph Wilcke, investigador senior del Medio Oriente de Human Rights Watch.

Human Rights Watch también condenó a la Unión Europea y los Estados Unidos, aliados de Arabia Saudita, por no haber adoptado una línea más dura sobre la detención de los disidentes de Riad.

"A medida que la lista de presos políticos de Arabia crece más, el silencio de los EE.UU. y la Unión Europea se hace más ensordecedor", dijo Christoph Wilcke, un investigador senior del Medio Oriente de Human Rights Watch, en un comunicado.

Human Rights First Society (HRF) también reveló que algunos de los detenidos fueron sometidos a tortura, tanto física como mentalmente.

Los saudíes piden cambios políticos a raíz de los levantamientos populares que derrocaron a los líderes en Túnez y Egipto, pero el gobierno no ha respondido a las demandas de una nueva constitución y un parlamento electo, o la liberación de los presos políticos.


En cambio, el rey Abdullah bin Abdul-Aziz, el 23 de febrero de 2011, anunció un paquete de 35 mil millones de dólares de ayuda financiera a los desempleados y el apoyo a los compradores de vivienda por primera vez. El 18 de marzo, anunció una nueva ayuda por un total de 96 mil millones dólares a medidas similares, además de crear 60.000 nuevos puestos de trabajo en el sector de seguridad.

A principios de marzo, el Ministerio del Interior y el Consejo Superior de Ulemas reiteraron la prohibición de las protestas del "Día de la Ira", que había sido convocado para el 11 de marzo. Ese día, cientos de personas se manifestaron en las calles de Qatif y Al-Ahsa, para pedir la liberación de nueve chiítas detenidos desde hace más de 13 años sin cargos ni juicio, y decenas de personas se manifestaron en Riad, para pedir la liberación de miles de sunitas sospechosos detenidos también sin cargos ni juicio, algunos desde hace más de siete años. Protestas similares tuvieron lugar en la Provincia Oriental el 17 de marzo y 18 y, en Riad el 20 de marzo.

Un miembro de un comité de ocho personas formado por las familias de los detenidos informó a HRW que el 23 de marzo solicitaron una reunión con el gobernador de la Provincia Oriental, el príncipe Mohammad al-Fahd bin Abd al-Aziz Al Saud, para buscar la liberación de más de 110 personas detenidas en las protestas en las últimas semanas, incluyendo más de una docena de niños.

El príncipe Mohammad rechazó la reunión, pero su adjunto, el príncipe Jilawi bin Abd al-Aziz al-Jilawi, se reunió con las familias, pero se negó a liberar a los manifestantes a no ser que los líderes de la comunidad "calmaran las calles". El gobierno no ha acusado a ninguno de los manifestantes detenidos, pero algunos han sido liberados recientemente en Qatif después de firmar un compromiso de no participar en futuras manifestaciones.
HRW habló el 17 de marzo con dos personas que participaron en la manifestación de ese día. Dijeron que las protestas fueron pacíficas, pero que a las 20:25 hora local un miembro de las fuerzas de seguridad vestido de civil sacó una pistola y disparó a dos manifestantes, Ali al-Zayid y Ali al-Saffar, que se encontraban entre una multitud tratando de quitarle la cámara de un agente de la policía secreta que estaba tomando fotos de los manifestantes. Las fuerzas de seguridad practicaron de inmediato detenciones masivas y trasladaron a los manifestantes heridos a un hospital militar.

Arabia Saudita expulsó después al corresponsal de Reuters Ulf Laessing, por sus informaciones sobre el incidente.

El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos garantiza la libertad de expresión y de reunión en los artículos 19 y 21. Arabia Saudita no es parte en el pacto, pero en 2009 se adhirió a la Carta Árabe de Derechos Humanos, que garantiza también esos los derechos. Arabia Saudí es Estado Parte en la Convención sobre los Derechos del Niño, que garantiza la libertad de expresión y reunión en los artículos 13 y 15. El convenio también establece en su artículo 37 que los niños pueden ser detenidos sólo "de conformidad con la ley... como medida de último recurso y durante el menor período de tiempo adecuado" y que deben "ser separados de los adultos detenidos" así como que que tienen derecho a mantener contacto con sus familias.

"Al arrestar a sus críticos pacíficos y negar cualquier diálogo sobre la reforma política, los gobernantes saudíes se están convirtiendo en los últimos en reconocer el anhelo de la región para el cambio democrático ", dijo Wilcke.

En Arabia Saudita, las manifestaciones de protesta y cualquier exhibición pública de disidencia está prohibida y considerada ilegal.

Altos clérigos wahabíes del reino también han censurado las manifestaciones de oposición como "antiislámicas".

Fuente: KaosEnLaRed / Press TV


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