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Colonos israelíes agreden a niños palestinos en Hebrón

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PI15/04/11 Asistencia médica fue requerida de forma inmediata, pero los soldados israelíes que controlan la zona detuvieron la ambulancia. Médicos y enfermeros se vieron obligados a llegar a la guardería a pie, lo que retrasó la atención a los niños.

El jardín de infantes se encuentra cerca de la mezquita de Abraham, en la zona H2 de Hebrón y al lado de puertas eléctricas bajo control militar. El Acuerdo de Hebrón, un protocolo firmado en 1997 entre el entonces Presidente de la OLP, Yasser Arafat, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha dividido la ciudad en dos sectores: H1 bajo autoridad palestina y H2 bajo control militar israelí.

En la zona H2, que abarca aproximadamente el 35% de Hebrón, incluyendo la Ciudad Vieja, en donde viven 15.000 palestinos y 500 colonos israelíes repartidos en cinco pequeños asentamientos. Para proteger la zona, hay 2.000 soldados israelíes, que fortalecen la violencia cotidiana de los colonos contra los residentes palestinos. El ejército ocupa techos y pisos de varias casas palestinas para construir torres de control, obligando a los habitantes a abandonar sus propias casas.

El cierre de la carretera principal de la ciudad, la calle Shuhada, y el establecimiento de cinco asentamientos produce una marcada división en Hebrón: los asentamientos de Tel Rumeida, Hadassan Beit, Shallah Compound, Beit Romano y Abraham Avinu cortan la ciudad de norte a sur, impidiendo la vida normal diaria para decenas de miles de palestinos.

El ataque contra los niños en el jardín infantil es otro abuso cometido por los colonos judíos: la focalización y las amenazas a niños es un modo utilizado por los colonos para tratar de debilitar la resistencia palestina. El objetivo es forzar a las familias que aún viven en la Ciudad Vieja a abandonar sus casas.

Debido a la violencia israelí en curso, la Ciudad Vieja, que en el pasado fue el centro económico de todo el distrito, se convirtió en una "ciudad fantasma". El modo utilizado por colonos y soldados israelíes para implementar la segregación de los palestinos es por medio de los puestos de control, vallas electrificadas y paredes. Los vehículos palestinos no están autorizados a entrar en la zona H2 y en varios casos, los peatones no pueden caminar por las calles de la Ciudad Vieja.

Al impedir que la población utilice los principales medios de transporte, las autoridades israelíes impiden el desarrollo económico de la ciudad. El cierre de la calle Shuhada (a pesar de un fallo de la Corte Suprema de Israel que permite a los palestinos usarla) niega la libertad de movimiento de los palestinos. Los palestinos añaden kilómetros en sus desplazamientos para llegar a algunas zonas de Hebrón, a causa de los puestos de control y los cierres de calles. Además, el ejército israelí sigue imponiendo cierres a las pocas tiendas palestinas que están todavía abiertas en el área H2: las órdenes, son justificadas como necesarias para la seguridad, lo que ha llevado a la desaparición de las actividades comerciales.

Uno de los efectos de este régimen de apartheid es la separación física del pueblo palestino, sometido a la violencia y las privaciones por parte de los colonos israelíes. El ejército interviene a menudo en nombre de los colonos, produciendo más daño a las familias palestinas.

Con los años, los ataques de los colonos se han vuelto cada vez más violentos. Lanzamiento de piedras, golpes, envenenamiento del agua y ataques a los hogares son algunas de las tácticas utilizadas por Israel para amenazar a los habitantes palestinos. Todos los días los colonos, que han ocupado los pisos superiores de edificios palestinos, tiran basura, piedras y botellas en las tiendas y apartamentos situados más abajo. Los propietarios palestinos están obligados a construir cercas para evitar estos objetos. Los robos, destrucciones y ocupaciones de casas palestinas fuerzan a un número de residentes a abandonar la ciudad vieja: los colonos y los soldados están dando cuenta de la "transferencia silenciosa" de palestinos fuera de la zona H2. Un informe de la organización de derechos humanos israelí B'Tselem, de Diciembre de 2006, muestra que al menos 1.000 casas palestinas (que representan más del 40% de viviendas en el centro de Hebrón) en la zona H2 han sido abandonados por sus habitantes.

En Hebrón, los derechos de seguridad, libertad de movimiento, salud y la propiedad personal son violados por los colonos, junto con el ejército. Los soldados imponen largos toques de queda y cada día llevan a cabo humillaciones, detenciones, allanamientos arbitrarios a personas y registros a hogares no autorizados. Este tipo de acoso violan el derecho internacional, los derechos humanos e incluso a veces la ley israelí.

El derecho de los palestinos a la salud también sufre los efectos de tal tratamiento. Como sucedió en el caso de los colonos que atacaron la guardería el pasado miércoles, ambulancias y equipos médicos a menudo tienen dificultades para llegar a las personas lesionadas en ataques de colonos y soldados. Los equipos de la Media Luna Roja Palestina a menudo se han demorado más tiempo de lo necesario en prestar ayuda.

A pesar de la violencia de los colonos y el hostigamiento del ejército, los palestinos que viven en Hebrón siguen resistiendo. Tras el cierre del principal mercado de verduras de Hebrón y de la estación de autobuses, los residentes palestinos en la zona H2 han preferido otras soluciones en lugar de establecer un nuevo mercado y otra estación de autobuses. La construcción de nuevas estructuras significa aceptar la ocupación y colonización de la Ciudad Vieja de Hebrón.
La resistencia popular lucha contra "la normalización" de esta división.

Fuente: Palestina Libre


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