Imprimir
ENVIAR |

Reino Unido: reanudan investigación sobre guerra de Iraq


PI29/06/10 La comisión especial que investiga la participación del ejército británico en la invasión a Iraq en 2003 reanudó hoy sus labores tras un receso de más de cuatro meses.

Entre los testigos que serán convocados después de la pausa figura el ex inspector jefe de armamentos de las Naciones Unidas, el sueco Hans Blix, y el ex viceprimer ministro británico John Prescott.

También ofrecerán sus testimonios dos ex jefes del Ejército, los generales Mike Jackson y Richard Dannatt, además de diplomáticos y militares.

Ante la comisión investigadora ya prestaron declaraciones los ex primeros ministros laboristas Tony Blair (1997-2007) y Gordon Brown (2007-2010).

El grupo de cinco expertos, encabezado por John Chilcot, somete desde noviembre de 2009 a indagaciones la decisión de Blair de arrastrar al Reino Unido a la guerra planeada por Estados Unidos para ocupar a Iraq y derrocar al presidente Saddam Hussein.

La implicación de Brown radica en que durante la invasión fungió como titular de Finanzas y, de acuerdo con la comisión, estuvo involucrado en el financiamiento del ejército británico para la guerra.

Los responsables de la pesquisa completaron una primera fase de su investigación con los interrogatorios a Blair, Brown y a otros funcionarios y altos mandos, y ahora toman nuevas declaraciones para deliberar sobre la ilegalidad de la ocupación al Estado árabe.

Luego de la primera fase investigativa, integrantes del grupo de Chilcot viajaron a Estados Unidos y Francia, donde entrevistaron a actores importantes del conflicto.

El equipo de trabajo dialogó con Paul Bremer, quien fue jefe de la autoridad civil de ocupación a Iraq; y con el ex ministro francés de Relaciones Exteriores Dominique de Villepin.

Para el jurista e investigador británico Philippe Sands, la guerra anglo-estadounidense fue ilegal, inmoral e innecesaria y constituyó una violación de la Carta de las Naciones Unidas.

Sands subrayó que el gobierno de Londres creó una imagen de inseguridad y vacío jurídico en torno a los planes de agresión a Bagdad para disfrazar su desafío a la opinión pública internacional, opuesta a la guerra.

Fuente: Prensa Latina

Imprimir


VOLVER